El Festival SINSAL en la Isla de San Simón el Sábado 25 de Junio de 13 a 22 H. con 3 escenarios, música, cine y perfomances en el corazón de la ría de Vigo
Entre otras acciones, los alumnos de la Facultad de BB.AA. desarrollarán trabajos y actividades en vivo, se proyectará el documental del grupo Efterklang "An Island", de Vincent Moon.
El Festival SINSAL Nº9, te ofrece la oportunidad de que disfrutes de un festival este verano en la Isla de San Simón, en plena ría de Vigo. El precio es de 25 €uros e incluye desplazamiento en barco a la isla y la entrada. Ya están a la venta a través de www.servinova.com, esta iniciativa prohibe acceder con comida o bebida a la isla puesto que la premisa es cuidar el patrimonio. En San Simón se venderá comida y bebida a precios populares y solo se podrá fumar en las zonas habilitadas al efecto. Las entradas dan derecho al barco de ida y vuelta a la isla reservando previamente las horas deseadas de ida y vuelta entre las 13 y las 22 H., desde los puertos de Redondela y San Adrián de Cobres. El cartel de actuaciones está compuesto por los proyectos musicales de:
> MÚRMEL BRUXAS. Desde Vigo este proyecto musical y teatral, combina sonoridades llegadas de muy distantes estilos con una puesta en escena entre el espectáculo infantil y el humor para todas las edades. Múrmel son a un tiempo cantos gregorianos, música clásica, hip hop, muiñeira o electro, una combinación de tendencias que encuentra su lugar entre las manos de estas tres pedagogas musicales que entienden el ritmo y el teatro como una melodía completa.
> 2uS. Es un dúo que muta a trío cuando las ciscunstancias lo permiten, facturando una suma de estilos inversamente proporcional a su capacidad para mimetizarse con culturas ajenas que pasan por el tamiz de su reinterpretación. La música popular es su base, no renunciando a crear nuevos mundos, 2uS son una batidora que mezcla con respeto por las raíces. La música popular es para ellos el paisaje de una aventura melódica en la que apuestan tanto por el funk como por la música zíngara, por el swing o por el free rock, entre la música concreta o el pop. 2uS es una nueva posibilidad para el folk.
> BFLECHA. La carrera de la viguesa BFLECHA es un camino ascendente en el que su talento se ve a cada paso más recompensado. Cofundadora de Arkestra, el colectivo vigués que lleva desde mediados de la década pasada animando las noches de la ciudad, es al mismo tiempo la primera referencia de su sello, con Ceja de Carnival, un auténtico rompepistas que vio la luz el 2010 y que no deja de cosechar críticas favorables. Con varias experiencias ya en el Sónar y en clubs de toda Europa, Bflecha continúa creciendo y creando beats, cruzando tendencias y sorprendiendo con su madurez, usando la voz o castañuelas para crear sets a ritmo de wonky o electro funk.
> MWËSLEE. El redondelano Diego Cobo, más conocido como MWËSLEE, es otro de los nombres de Arkestra, que no deja de dar sorpresas en forma de Eps. El último Ep de Mwëslee, Eurocarne, y sus sesiones en Sónar lo convirtieron para las revistas especializadas en uno de los mejores Djs del año pasado, abríendose paso desde la heterodoxia de un creador que prima y trabaja la canción, yendo más allá del beat para crear piezas autónomas, más musicales, donde pueden aparecer una gaita o voces en gallego. El camino de Mwëslee va poco a poco, evitando estar en todas las salsa, como su música, evolucionando mirando al pasado, buscando en los ritmos que originaron lo que hoy conocemos como electrónica de baile. Mwëslee es un Dj que no cree en las concesiones, lo suyo es placer por crear.
> JANE JOYD. Elba Fernández, es una jove coruñesa que tras el alter ego de JANE JOYD, no es otra cantautora pop que canta en inglés, su propuesta bebe de las raíces del folk americano para crear a través de una voz suave, y una dicción perfecta, piezas profundas que atestiguan su gusto por los grandes del género. Llega al Festival Sinsal como otra de las nuevas promesas gallegas que se abren camino en el panorama nacional y que cada día tienen más resonancia, componiendo una escena rica y vibrante. Proyectando un larga duración para después del verano, Jane Joyd se centra en presentarse ante el público con un puñado de canciones que la pueden llevar lejos.
> LAETITIA VELMA. Apadrinada por Dominique A, arreglista de su disco debut, Les eaux profondes, Laetitia Velma es la sorpresa del año en el pop francés, apostando por un estilo poético a contracorriente y unas sonoridades alejadas de las que actualmente triunfan en Francia. Vendrá acompañada de Dominique A a las guitarras y programaciones para dar a conocer su cancionero, una auténtica revelación que se sitúa entre Bat for Lashes, El Perro del Mar o Electrelane. Laetitia Velma se incorpora a la música, su primera pasión, después de años en el teatro, consiguiendo con sus primeros pasos un reconocimiento que devualve la esperanza al pop galo.
> WOODEN WAND. Es uno de los álter egos de James Toth, cantautor que lleva un adécada elaborando una música oscura, un folk teñido de psicodelia que lo lleva, recientemente, a fichar por Young God Records, el sello de Michael Gira. Al Festival Sinsal vendrá solo, acompañado de su propia guitarra, sin The Vanishing Voice, para presentar su último disco, Death Set, un nuevo acercamiento al lado oculto del New Weird America. Convertido ya en una figura clave del underground americano, ha compartido escenario con Sonic Youth, Sunn O))), Silver Jews, o Six Organs of Admittance, visita Galicia por primera vez para mostrar la tristeza, el dolor y la diversión que viven, sin problemas, en sus canciones.
> THE KELLIES. Tres argentinas y una inglesa conforman The Kellies, una banda volcada a producir y girar, en cuatro años ya son varios los discos y pisan Europa por segunda vez. The Kellies son una experiencia en sí mismas, se caracterizan por un directo fuera de lo común, divertido y espontáneo, y un sonido que bebe tanto del punk como del garage, el reggae o la cumbia. Alternando inglés y castellano, disfrazándose, son quien de crear un universo donde todo está permitido, multicolor y fiestero, sin vergüenza. The Kellies son la experiencia más heterodoxa que nos llega del underground bonaerense.
> BUKE AND GASS. Son una especie de milagro, trabajando desde las limitaciones para crear sonoridades y ritmos únicos, un dúo que es una banda. Ella , Arone Dyer, toca una especie de ukelele modificado, el, Aron Sanchez, una mezcla entre guitarra y bajo, de ahí viene su nombre, el Buke es el instrumento de ella y el Gass el de él. Consiguen sonar completos sin programaciones, tirando de pedales y de la batería tocada con los pies, sonando contenidos y rompiendo en un rock veloz que la voz de Arone viste con regusto a años setenta, recordando por momentos a ña de Karen O. Escuchar a Buke and Gass es caer en una espiral por momentos desenfrenada en la que olvidas que escuchas a dos personas luchando por ser cuatro, un experimento que suena robusto más allá de las limitaciones.
> SECRET CHIEFS 3 vs FAT 32. Los Estados Unidos contra Francia en una de las colaboraciones, o confrontaciones, más sigulares que se pueden ver estos días. Secret Chiefs 3 son la banda liderada por el ex Faith no More Trey Spruance, una mezcla de rock oriental que por momentos recuerda a Morricone como cae en una especie de delirante furia demoníaca o se deja llevar hacia ambientes electrónicos, auténticos e inimitables. Fat32 son otra cosa, definitivamente, un dúo que recuerda más a Zu o a Lightning Bolt con sentido del humor, freejaz acelerado y disfuncional. Y ahí reside buena parte del juego-guerra que se despliega por el escenario, una pareja de ases que garantizan la destrucción de la paz sónica en los alrededores, tocando todos los palos más incómodos de la música de los últimos años con vocación de no dejar nada en pie.
> THE MARZIPAN MAN. Jordi Herrera es THE MARZIPAN MAN, el hombre de mazapán, es un cantautor balear que acaba de publicar su segundo disco, The Marzipan Man Adventures, una cosecha de canciones que confirman su talento extraño, su lírica surreal y psicotrópica, aún no del todo entendida por nadie. Cuenta Jordi que en un bosque de Salisbury encontró al hombre de mazapán y que le contó sus historias, sus aventuras que él se limita a transcribir y cantar como un simple escriba armado con una guitarra. The Marzipan Man es uno de esos éxitos fuera de nuestras fronteras que vuelve como rebotado desde otros oñidos a los nuestros, abriéndose camino al revés, algo, a decir verdad, que le sienta bien a su propuesta, conscientemente compleja, sonando como un cuento de hadas dado la vuelta.