El sueco JAY JAY JOHANSON actua en directo este Sábado 30 de Abril de 2011 en el Auditorio de EXPOCORUÑA dentro del Ciclo GALICIA IMPORTA
El ciclo GALICIA IMPORTA, continua su calendario de conciertos de artistas importados, con el gran crooner de la era electrónica.
JAY JAY JOHANSON ofrece un único y exclusivo concierto este Sábado 30 de Abril de 2011 desde las 21:00 H., en el Auditorio de EXPOCORUÑA. Las entradas están a la venta a través de www.servinova.com, el Tlf 902 504 500, Discos Elepé en Vigo, Gong y A Reixa Tenda en Santiago y Discos Portobello en A Coruña. También estarán disponibles en la Taquilla de Expocoruña el día del concierto.
Es el sueco de la voz sugestiva. El que interpreta sus piezas como uno de esos antiguos cantantes románticos. Pero lo hace ahora, con la sensibilidad contemporánea. Sobre un cultivado formato musical digital. Sobre la sensual textura del trip-hop que el lleva a otros territorios. De una forma especial, carente de barreras. Sin miedo. Con una personalidad desconcertante que plasma en sus discos. Como un Frank Sinatra de la era electrónica.
Para los que no lo conocen, el sueco rezuma carisma por todos los poros de su piel. Poseedor de una sensibilidad poco habitual, a menudo se le ha comparado con nombres ilustres como Rufus Wainwright o Antony & the Johnsons.
Jay Jay Johanson no se considera estrictamente un cantante. Cuenta historias emocionales, plasma la melancolía con una sensibilidad nueva. Contemporáneo y clásico a la vez. En sus conciertos resulta tan heterodoxo como natural. Rompe la imagen que él mismo ha creado para dar rienda suelta a una pasión especial, la de creer que la música es el mejor vehículo para contar estados de ánimos. Circunstancias vitales provocadas por la vida cotidiana. Como pasan las cosas. Como las canta este sueco de mirada pálida.
Desde su debut en 1997 con “Whiskey”en el que se sentía cercano al trip-hop de Portishead, Jay-Jay ha sabido conciliar a crítica y público y, a estas alturas, es un artista respetado por ambos. Aquellas canciones le emparentaron con la innovación y la emergente generación de la nueva sensibilidad musical. El disco fue revelador y le dio a conocer en toda Europa. Luego lanzó "Tattoo" (1998) en el que mostraba su personal mundo con firmeza y dominio escénico, afianzando sus señales de identidad personal. Una obra exquisita para cultivar el paladar musical.
Sus fans han sabido comprender su evolución, su alejamiento de las atmósferas melancólicas al estilo de Beth Gibbons y su incursión posterior en la electrónica más popular. Haga lo que haga, Jay-Jay es garantía de buen gusto y elegancia.
Su tercer álbum es "Poison" (2000). Un disco repleto de glamour. De sofisticados detalles, de perversos trucos sonoros. Canciones que son auténticos laberintos. Con muchos rincones y sorpresas. Con inesperados riffs de guitarras y bucles melancólicos seductores.
En 2002, con un cambio de imagen espectacular con el que abandona su imagen de chico bueno por una mucho más andrógina, publica “Antenna”, un disco que suena menos deprimente y oscuro que sus anteriores trabajos pero que sigue sonando a Jay-Jay Johanson. En pleno auge del electroclash en Europa, en él caben desde los ritmos discotequeros de 'On the radio', 'Automatic lover' o 'Déjà vu' -totalmente ochentero- a las atmósferas melancólicas de 'Open up', 'Wonderful combat' y '1984'. Para la consecución de este asombroso trabajo, Jay-Jay Johanson contó con la colaboración de Funkstörung, expertos en los sonidos electrónicos alternativos, y de Naïd, un músico sueco que, en su momento, fue productor del grupo ABBA.
Tres años más tarde grabaría “Rush”, al que siguió en 2007 su sexto álbum, “The Long Term Physical Effects Are Not Yet Known”, en el que volvería al sonido de sus primeros discos.
Alejado durante una temporada de todo el círculo que envuelve la industria musical de hoy en dia (promoción, giras….), en 2011 vuelve al candelero con la publicación de Spellbound, precedido en febrero por el single "Dilemma". Jay-Jay muestra que sigue en plena forma y lo demuestra a lo largo de las canciones de este álbum, orgánico, sensible y emotivo.